Corrientes, 31 de enero de 2010
PUBLICACION DIARIO EL LIBERTADOR

Casco Azul Loretano en Haití


Días atrás EL LIBERTADOR tuvo conocimiento de que un soldado Casco Azul del Ejército Argentino, oriundo de Loreto, se encuentra en Haití. Esto fue gracias a una carta enviada por su tía expresando el orgullo que significa para ella y toda su familia que su sobrino, Carlos Adolfo Canteros, se encuentre en el país centroamericano trabajando en la reconstrucción de dicha nación devastada por el terremoto ocurrido el 12 de enero.
                                El joven correntino tiene 23 años y nació en Loreto, distante a 220 kilómetros de la Capital provincial, donde cursó sus estudios primarios y secundarios. Al terminar con esta etapa, ingresó a las filas del Ejército Argentino, ya que según Elsa Beatriz Bofill de Musachi, tía del Casco Azul, su sueño fue siempre "servir a la patria" como su abuelo paterno, quién fuera también soldado militar. 
                                SU FAMILIA. La tía de Canteros dijo que, "saben que está bien, a pesar de la ardúa tarea que tiene en estos días".
                                 
                                
                                "FUE EN MISIÓN
                                DE PAZ"

                                Hace siete meses (junio de 2009), partió hacia Haití con 15 compañeros más en el grupo de Cascos Azules en misión de paz, con las tareas específicas de participar en patrullaje de distribución de agua, ropas y alimentos a la población. A raíz del fallecimiento de su padre en Loreto, Canteros regresaría a Argentina antes que los demás, ya que el trabajo para ellos culminaría el 4 de febrero de 2010.
                                Pero el destino dijo otra cosa y el 12 de enero sobrevino el terremoto que sacudió la isla, registrando una magnitud de 7 grados en la escala de Richter, y por el cual se tuvo que quedar. Éste el peor terremoto registrado en la zona desde el acontecido en 1770 y la peor catástrofe de la historia de Haití.

                                
                                
                                EL DESTINO.
Por causa del fallecimiento de su padre, el loretano terminaría antes que los demás su misión. Pero el 12 de enero sobrevino el terremoto en Haití, de 7 grados de magnitud en la escala de Richter, razón por la cual Adolfo Canteros se tuvo que quedar en ese país para realizar tareas de rescate, entre otras cosas. Fue la peor catástrofe en la historia de la isla centroamericana y hasta hoy los muertos se cuentan de a miles. La tía, por su parte en la carta envíada a EL LIBERTADOR finaliza escribiendo: "Que Dios y Nuestra Madre de Loreto te protejan, te den fortaleza y serenidad para seguir salvando vidas".
                                
                                
                                SU FAMILIA
                                RECIBE MENSAJES
                                ESPORÁDICOS

                                Hoy su madre y hermanos radicados en Loreto, sólo reciben mensajes esporádicos, contó Bofill de Musachi. Y agregó que "saben que está bien, a pesar de la ardua tarea que tiene en estos momentos socorriendo y consolando a tantos que como él perdieron sus seres queridos".
                                "Este soldado valiente del interior de nuestra Provincia, está cumpliendo su misión con una entrega total y sin condicionamiento a favor del prójimo, hasta a veces a costa de su propia vida", ya que todo en Haití es peligroso: edificios a punto de derrumbarse, falta de agua, alimentos, enfermedades, entre otras cosas; expresó a este diario la tía de Canteros, que vive actualemente en la ciudad de Corrientes.
                                Adolfo no está solo, son muchos los que como él corren serios riesgos, pero nada los detiene y siguen ayudando, dijo Elsa Beatriz Bofill. "Sólo Dios les da las fuerzas necesarias en estos difíciles momentos", comentó.
                                Y por último pidió a la gente que ruegue al Altísimo por este joven y por todos los que de una manera u otra están en Haití ayudando, y principalmente por "este pueblo sufrido para que desde el dolor, puedan todos juntos construir un mañana mejor".

 

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                                NOTA ENVIADA A EL LIBERTADOR

                                Carta escrita para el Casco Azul correntino por parte de su tía                                                                                            
                               El orgullo que siento por vos: Adolfo Canteros, me lleva a escribir estas líneas, que tienen como objetivo, dar a conocer a todos los correntinos que sos un un joven oriundo de Loreto. Un Casco Azul perteneciente a las filas del Ejército Argentino y que hace unos meses partiste hacia suelo haitiano en misión de paz con otros compañeros.
                                El destino quiso que estuvieras allí, para así poder ayudar a tantos hermanos que sufren. Fue tan rápido todo, que el terremoto no te dio tiempo de hacer tu duelo por la muerte de tu padre, el querido "Ñato". Y cuando esperabas regresar a tu Loreto, para visitar su tumba y abrazar a tu madre y hermanos sobrevino la catástrofe.
                                Adolfito, soldadito correntino, se que estás allí socorriendo y dando consuelo a tantos seres, que como vos han perdido a sus familiares o yacen heridos.
                                ¡Sos un héroe! Toda la familia se siente orgullosa de vos. Que Dios y Nuestra Madre de Loreto te protejan, te den fortaleza y serenidad para seguir salvando vidas.
                                Un beso grande, te quiero, tu tía Betty Bofill.